Juan González Herrero y su esposa colombiana, Kelly Galeano, cabezas de la presunta estafa piramidal a través de Herrero Brigantina y otras empresas del Grupo, no declararán mañana a las 10,15 horas como estaba previsto en la Audiencia Nacional. El motivo no es otro que los centenares de denuncias de presuntos estafados, de 70 hasta 200 millones de euros se calcula según fuentes de la investigación, que representan docenas de abogados. Todo apunta a que se busca agrupar a los letrados o proceder a unos preliminares judiciales como un macroproceso.
Muchos de los exdirectivos de la presunta trama aseguran “no saber nada, ni tener noticias”, a pesar de figurar en el listado oficial a interrogar. Lo que aumenta las dudas y malestar de cientos de afectados, concretamente a este periódico se han dirigido dos colectivos de Ponferrada, sede del grupo, y de León.
Nueva empresa con logos no autorizados
Mientras tanto, Juan González Herrero y Kelly Galeano hacen vida normal en Ponferrada, donde se les ve habitualmente con su igual nivel de vida, especialmente los vehículos de alta gama, aunque recientemente en su nueva empresa Leyec 2024 ha tenido que realizar cambios ante las denuncias de la prensa. En concreto, su sociedad con los abogados ponferradinos Ricardo Lorido y Gabriel Blanco, usaba en su web logos de entidades oficiales no autorizados.