Como cada año, por estas fechas, la declaración de la renta se vuelve un tema que nos preocupa, eso de lo que tenemos que estar pendientes. Si bien todavía quedan unos meses para el inicio de la presentación, conviene que nos vayamos preparando para lo que está por llegar. Contactar con profesionales que nos hagan el trabajo puede ser una buena manera de ir haciéndonos a la idea, de ver cuáles son las opciones que tenemos.
Gracias a que actualmente son muchas las empresas que se dedican a este trámite, si lo que queremos es hacer las cosas bien desde el principio y sin complicarnos demasiado, sólo tendremos que buscar aquella que mayor confianza nos evoque, la que tiene buenas referencias o nos han recomendado amigos y familiares que ya trabajaron antes con ellos.
¿Cuáles son las razones para contar con un gestor en la declaración de la renta?
La declaración de la renta 2024 comienza el próximo 2 de abril y dispone de un plazo hasta el siguiente 30 de junio. Sabidas las fechas, contamos con más de un mes para gestionar su resultado, para contratar a un profesional que nos ayude con el cometido. Ya seamos trabajadores contratados por empresas, autónomos o personas que llevan grandes compañías, compensa la idea de contar con alguien que se encargue de esto.
Ideal para que nos olvidemos del tema, así tendremos más tiempo para dedicarnos a otras cosas que nadie puede hacer por nosotros. Con el detalle de que, además, estaremos exentos de cualquier fallo, si lo que queremos es tener todo en orden para la fecha, igual deberíamos comenzar a pensar en aquellos gestores que tuvimos hace algún tiempo, en los que un amigo nos presentó. A continuación, para que veas todo lo que ganas al respecto, te dejamos con sus ventajas:
Ahorro de tiempo
El tiempo es oro es una frase que hemos escuchado por todas partes. Si bien estamos ante lo único que no vuelve, conviene que atendamos a la manera en la que le sacamos provecho y es por ello que, dejar nuestra declaración de la renta en manos profesionales es algo que nos ayuda bastante con las horas que tendremos para nosotros, con aquellas que tenemos que invertir en cosas que de verdad importan.
¡Sin agobios!
¿Cuántas veces te has vuelto loco con las cuentas sobre el impuesto? Para un trámite tan concreto compensa que nos pongamos en contacto con alguien que sepa del tema, con aquellas personas que sacarán el máximo partido de nuestros números y con los que podremos estar tranquilos. Sin esos quebraderos de cabeza que tanto nos agobiaron en su momento, seguro que tú también agradeces la iniciativa.
Formación garantizada
Cuando vamos a una gestoría para hacer nuestra declaración de la renta sabemos que los profesionales cuentan con una formación garantizada, que saben lo que tienen delante y qué significan cada uno de los apartados. Con el detalle de que leen datos que nosotros no sabemos descifrar, lo cierto es que nos quedaremos más tranquilos, mucho mejor de cara a la fecha.
Aprovechar todos los beneficios fiscales
Gracias a los conocimientos del gestor, aprovecharnos de todos los beneficios fiscales que hay a nuestro favor no será una tarea complicada. Cuando vamos por libre, aunque haya cosas que sí que sepamos, no siempre tenemos consciencia de qué es lo mejor para nosotros, de cuáles son las casillas que tenemos que rellenar pero, con la ayuda de alguien que lo ve desde dentro, todo resulta más sencillo.
Ausencia de errores
Los errores son otra cosa que evitamos cuando nos ponemos en manos de una buena gestoría. Con la tranquilidad de que esa persona está al corriente de todo lo que hay que hacer -y poner- sin duda el resultado saldrá correcto. Si bien te dan la mano en caso de que ocurra un incidente meses después, lo cierto es que no hay margen de equivocación posible.
¿Por qué es importante hacer bien la declaración de la renta?
El hecho de que nos pongamos en manos de profesionales para hacer nuestra declaración de la renta no es por otra cosa que la importancia de llevarla bien, de que se presenten los papeles de forma correcta. Sabiendo que estamos ante el cálculo del Impuesto sobre Renta de las Personas Físicas (IRPF) nos encontramos ante el ejercicio que demuestra qué es lo que tienen cada uno de los individuos durante el año pasado.
A través de ella se determina la cantidad de números que una persona o empresa debe pagar en función de los ingresos y gastos que haya tenido. De esta manera, por tanto, lo que hacemos es una liquidación óptima y es ahí donde salen todas nuestras cartas a favor. Conveniente para todos los ciudadanos, si este año es el primero que te la planteas al menos ya conoces por qué resulta necesaria.