El mayor "macrovertedero" de Castilla y León es en lo que puede acabar convirtiéndose a este paso el Centro de Tratamiento de Residuos (CTR) provincial de San Román de la Vega, si es que no lo es ya a día de hoy. Este es el principal temor y conclusión de la Agrupación Socialista de Astorga, cuyos miembros han visitado el CTR y comprobado con sus propios ojos la caótica y nefasta gestión del mismo con consentimiento del consorcio Gersul.
La situación actual es la manifestada desde siempre por los municipios de su zona de influencia y ni Gersul ni la Junta ni la Diputación han hecho nada para remediarla pese a las advertencias y las peticiones de un trato compensatorio para los afectados.
Lo cierto es que tras una visita oficial al CTR anunciado en su día “a bombo y platillo” como un centro pionero y puntero en el tratamiento de residuos de la Comunidad, el PSOE ha podido sacar preocupantes conclusiones basadas en lo allí visto y las explicaciones verbales, ya que en ningún momento se ha ofrecido ninguna información por escrito a pesar de que ha sido requerida en varias ocasiones. Y la primera es que de cada 600 toneladas de residuos que entran en una jornada se generan unas 200 balas y cada día acaban en el vaso de vertido unas 300 toneladas sin tratamiento previo, sólo con compactación.
La abundancia de aves en el vaso (se contaron a las 12 del mediodía alrededor de 40 cigüeñas, 8 milanos reales, varios cientos de estorninos y decenas de cornejas y grajillas) permite afirmar que entre los desechos acumulados se almacena materia orgánica que les sirve de alimento, pese a las explicaciones en contra. De hecho, los visitantes pudieron comprobar cómo numerosas bolsas cerradas pasaban sin abrir por la cinta de separación y acababan en el vaso de vertido.
Además, la eficiencia de la separación y clasificación la cifran en un 5-6%, siempre según explicaciones del representante de la UTE. Así las cosas, de continuar el escaso ritmo actual de separación de la basura, la vida útil del vaso de deshechos finalizará en 3 ó 5 años, cuando estaba previsto para 20 años. De hecho, la UTE manifiesta que ya se trabaja en el proyecto de construcción de un nuevo vaso y cuantos hagan falta mientras exista terreno para ello. Esto podría hacer que el Valle de Portugal se convirtiera en el mayor almacén de residuos sólidos urbanos de la comunidad autónoma.
Por otro lado, con la actividad de biometanización sí se genera más electricidad de la que se consume en el CTR, como estaba previsto, pero el excedente energético no puede sacarse a la red por falta de autorización de la empresa encargada de la compra de la electricidad, algo sorprendente después del tiempo que lleva en funcionamiento la planta.
Especialmente preocupante es el problema del compost (materia orgánica tratada para uso de abono agrícola), ya que es comprobable que el compost que se almacenaba para entregar a los agricultores presentaba partículas de residuos "no orgánicos" como plásticos y cristales de, al menos, 2 centímetros de longitud, lo cual es de suponer que se está esparciendo en los campos de la zona de influencia del CTR.
El PSOE de la zona, alarmado tras la visita, mantendrá el compromiso adquirido ante los vecinos en defensa de sus derechos y la salud ambiental de nuestros territorios, solicitando datos oficiales sobre la cantidad real de basura que se recibe en el CTR, los análisis y controles que se efectúan, el proceso de separación y los posibles incumplimientos y responsabilidades de las administraciones competentes.
Por otro lado, recuerdan que el Partido Socialista de León ha sido por ahora el único sensible a la resolución de las eternas demandas de la zona, suscribiendo un compromiso con los representantes socialistas de la zona de influencia que garantice una gestión correcta de los residuos y mecanismos de control y seguridad; un estudio de la aplicación de una tasa menor y más justa, por razón de proximidad; un Plan Inversor y de Empleo para la zona a medio y largo plazo; la aplicación inmediata en la zona de recogida selectiva de envases, papel y cartón; y una campaña de sensibilización e información ciudadana, entre otras cosas.
Por último, esta nefasta situación podría verse agravada con la nueva huelga anunciada, que aboca aún más a la planta a convertirse en un simple veredero gigante porque desaparece toda opción de separación y reciclaje previo.